1.Pedir ayuda
SEMCO Carmelo: 4542 3434
Lo primero:
¿está consciente?
Acercate, llamala por su nombre o sacudila suavemente de los hombros. Observá su pecho durante unos segundos para ver si respira.
Atragantamiento
UrgenteLa persona está consciente pero no puede hablar, toser ni respirar. Suele llevarse las manos al cuello, tiene la piel con tono azulado y está desesperada. Tiene la vía aérea obstruida.
- Confirmá que se está atragantando. Si puede toser fuerte o hablar, dejala toser. Solo intervenir si no emite sonidos, tose débilmente, o la piel empieza a ponerse azul.
- Pedí a alguien que llame a emergencia mientras vos actuás. Nunca pierdas tiempo llamando vos mismo si hay otra persona cerca.
- 5 golpes secos en la espalda. Con la persona inclinada hacia adelante, aplicá 5 palmadas firmes con la base de la mano, justo entre los omóplatos.
- Si no se resuelve, 5 compresiones abdominales (maniobra de Heimlich): ubicate detrás, rodeala con los brazos, puño cerrado arriba del ombligo y por debajo del esternón. Comprimí hacia adentro y hacia arriba, con fuerza, de forma rápida y seca.
- Alternar 5 y 5 (5 golpes en la espalda + 5 compresiones abdominales) hasta que expulse el objeto, pueda respirar, o pierda el conocimiento.
- Si pierde el conocimiento, acostala en el piso y empezá RCP inmediatamente.
Hemorragia grave
UrgenteUna herida que sangra abundantemente puede llevar a shock en pocos minutos. El objetivo inmediato es detener la pérdida de sangre.
- Presión directa sobre la herida con un paño limpio o la mano (usá guantes si tenés).
- Mantené la presión sin levantar para mirar. Si se empapa, agregá más paño encima.
- Si la herida es grande y profunda y sigue sangrando: rellená la cavidad empujando gasa, tela limpia o trapo hacia adentro hasta llenarla. Después manteneé presión firme durante al menos 3 minutos.
- Elevá el miembro si es un brazo o una pierna, siempre que no haya sospecha de fractura.
- Si es una hemorragia masiva y no cede: aplicá torniquete bien ajustado, entre la herida y el corazón, y anotá la hora exacta de colocación.
- Abrigá a la persona con una manta térmica. El shock baja mucho la temperatura corporal.
- Mantenela acostada hasta que llegue ayuda médica.
Quemaduras
Actuar rápidoLos primeros minutos definen cuánto daño va a dejar la quemadura.
- Alejá de la fuente de calor (fuego, líquido, superficie caliente, electricidad).
- Enfriá con agua a temperatura ambiente durante 15 a 20 minutos. El agua enfría y limita el daño en profundidad.
- Sacá joyas, anillos o reloj de la zona antes de que se inflame.
- Cubrí con un paño limpio y seco, sin pegarlo a la piel.
- Consultá emergencia si la quemadura es mayor a la palma de una mano, si es en cara, manos o genitales, o si la piel quedó profunda, blanca o carbonizada.
Convulsiones
ProtegerLa mayoría de las convulsiones se detienen solas en 1 a 3 minutos. Tu rol es proteger a la persona, no frenar el movimiento.
- Alejá objetos peligrosos que haya alrededor (muebles, herramientas, vidrios).
- Poné algo blando bajo la cabeza, como una campera doblada.
- Cronometrá la duración del episodio — este dato es clave para el médico.
- Llamá a emergencia si dura más de 5 minutos, si se repite, o si es la primera vez.
- Acompañala hasta que reaccione completamente. Suele quedar confundida un rato.
Posición lateral de seguridad
Una vez que termine la convulsión, colocala de lado para que no se ahogue con saliva o vómito. La técnica gira a la persona hacia su lado derecho.
- Extendé el brazo derecho de la persona hacia arriba, por encima de su cabeza.
- Doblá el brazo izquierdo cruzando el pecho, con la mano sobre el hombro derecho.
- Doblá la pierna izquierda, llevando la rodilla hacia arriba con el pie apoyado en el piso.
- Agarrando la pierna y el brazo izquierdo, girá el cuerpo hacia vos. La persona queda apoyada sobre su costado derecho de forma estable.
- Acomodá la cabeza apoyada sobre el brazo derecho, con la cara ligeramente hacia abajo para que drene la saliva.
Fractura o caída fuerte
InmovilizarAnte una caída fuerte, un golpe o una deformidad visible, asumí que puede haber fractura y no muevas a la persona hasta que llegue ayuda.
- No muevas a la persona, sobre todo si se golpeó la cabeza, el cuello o la espalda.
- Mantenela quieta y cómoda, acostada si es posible.
- Inmovilizá la zona afectada con la férula moldeable del botiquín si hay que trasladarla inevitablemente.
- Aplicá frío sobre la zona (nunca hielo directo, envolvelo en un paño).
- Abrigala con una manta para evitar pérdida de calor.
Dolor en el pecho
UrgenteDolor opresivo en el pecho (como "un peso"), que puede irradiar al brazo izquierdo, cuello o mandíbula, a veces con sudoración fría, náuseas o falta de aire. No esperar: llamar a emergencia ya.
- Llamá a emergencia y avisá que hay sospecha de infarto.
- Sentá a la persona en posición cómoda, con la espalda apoyada. No la hagas caminar.
- Aflojale la ropa del cuello y del pecho.
- Si toma medicación cardíaca habitual, ayudala a tomarla.
- Mantenete cerca y atento: si pierde el conocimiento y deja de respirar, iniciá RCP.
RCP — Reanimación cardiopulmonar
Cada segundo cuentaSi la persona no responde y no respira (o respira de forma anormal, "boqueando" o con jadeos espaciados), iniciá reanimación de inmediato. Mientras tanto, pedile a alguien que llame a emergencia y busque el desfibrilador (DEA) — en nuestras instalaciones hay uno disponible.
- Acostala boca arriba sobre una superficie firme y plana (piso, no cama).
- Colocá las manos en el centro del pecho, una sobre la otra, entrelazando los dedos. Brazos estirados, hombros por encima de las manos.
- Comprimí fuerte y rápido: 30 compresiones seguidas, a 5-6 cm de profundidad y un ritmo de 100 a 120 por minuto.
- Dejá que el pecho vuelva completamente a su posición entre cada compresión. La reexpansión es tan importante como la compresión.
- Dar 2 respiraciones boca a boca (ver abajo). Cada respiración dura 1 segundo y tiene que hacer subir el pecho.
- Repetí el ciclo: 30 compresiones + 2 respiraciones, sin interrupciones, hasta que llegue el DEA o la ayuda médica.
- Cuando llegue el DEA, encendelo y seguí las instrucciones por voz del aparato. Es muy intuitivo, incluso alguien sin entrenamiento puede usarlo.
- No te detengas hasta que llegue ayuda médica, la persona reaccione, o no puedas más físicamente. Si sos más de uno, roten cada 2 minutos para no agotarse.
Respiración boca a boca
Lo primero es salvar la vida. Si tenés a mano la máscara o el face shield del botiquín, usalos. Si no, no pierdas tiempo buscando: en una situación de vida o muerte, especialmente con alguien conocido y sin lesiones visibles en la cara, empezá la respiración inmediatamente.
- Incliná la cabeza hacia atrás suavemente, con una mano en la frente y la otra levantando el mentón. Esto abre la vía aérea.
- Tapá la nariz con los dedos para que el aire no se escape.
- Colocá tu boca sobre la suya haciendo sello, o usá el dispositivo de protección si lo tenés a mano.
- Soplá firme durante 1 segundo, mirando que el pecho suba. Si sube, la ventilación está funcionando.
- Separá y dejá salir el aire, luego repetí una segunda respiración.
- Volvé inmediatamente a las compresiones. No te demores más de 10 segundos con las respiraciones.
El desfibrilador externo automático analiza solo el ritmo cardíaco y decide si hay que dar descarga. Nunca dará una descarga inadecuada: si la persona no la necesita, el aparato no la permite. Encendelo (botón azul ON), pegá los parches como muestra el dibujo del propio aparato, y seguí las órdenes por voz. Entre descarga y descarga, seguí con compresiones.
Lo primero:
¿está consciente?
Acercate, llamala por su nombre o sacudila suavemente de los hombros. Observá su pecho durante unos segundos para ver si respira.
Atragantamiento
UrgenteLa persona está consciente pero no puede hablar, toser ni respirar. Suele llevarse las manos al cuello, tiene la piel con tono azulado y está desesperada. Tiene la vía aérea obstruida.
- Confirmá que se está atragantando. Si puede toser fuerte o hablar, dejala toser. Solo intervenir si no emite sonidos, tose débilmente, o la piel empieza a ponerse azul.
- Pedí a alguien que llame a emergencia mientras vos actuás. Nunca pierdas tiempo llamando vos mismo si hay otra persona cerca.
- 5 golpes secos en la espalda. Con la persona inclinada hacia adelante, aplicá 5 palmadas firmes con la base de la mano, justo entre los omóplatos.
- Si no se resuelve, 5 compresiones abdominales (maniobra de Heimlich): ubicate detrás, rodeala con los brazos, puño cerrado arriba del ombligo y por debajo del esternón. Comprimí hacia adentro y hacia arriba, con fuerza, de forma rápida y seca.
- Alternar 5 y 5 (5 golpes en la espalda + 5 compresiones abdominales) hasta que expulse el objeto, pueda respirar, o pierda el conocimiento.
- Si pierde el conocimiento, acostala en el piso y empezá RCP inmediatamente.
Hemorragia grave
UrgenteUna herida que sangra abundantemente puede llevar a shock en pocos minutos. El objetivo inmediato es detener la pérdida de sangre.
- Presión directa sobre la herida con un paño limpio o la mano (usá guantes si tenés).
- Mantené la presión sin levantar para mirar. Si se empapa, agregá más paño encima.
- Si la herida es grande y profunda y sigue sangrando: rellená la cavidad empujando gasa, tela limpia o trapo hacia adentro hasta llenarla. Después manteneé presión firme durante al menos 3 minutos.
- Elevá el miembro si es un brazo o una pierna, siempre que no haya sospecha de fractura.
- Si es una hemorragia masiva y no cede: aplicá torniquete bien ajustado, entre la herida y el corazón, y anotá la hora exacta de colocación.
- Abrigá a la persona con una manta térmica. El shock baja mucho la temperatura corporal.
- Mantenela acostada hasta que llegue ayuda médica.
Quemaduras
Actuar rápidoLos primeros minutos definen cuánto daño va a dejar la quemadura.
- Alejá de la fuente de calor (fuego, líquido, superficie caliente, electricidad).
- Enfriá con agua a temperatura ambiente durante 15 a 20 minutos. El agua enfría y limita el daño en profundidad.
- Sacá joyas, anillos o reloj de la zona antes de que se inflame.
- Cubrí con un paño limpio y seco, sin pegarlo a la piel.
- Consultá emergencia si la quemadura es mayor a la palma de una mano, si es en cara, manos o genitales, o si la piel quedó profunda, blanca o carbonizada.
Convulsiones
ProtegerLa mayoría de las convulsiones se detienen solas en 1 a 3 minutos. Tu rol es proteger a la persona, no frenar el movimiento.
- Alejá objetos peligrosos que haya alrededor (muebles, herramientas, vidrios).
- Poné algo blando bajo la cabeza, como una campera doblada.
- Cronometrá la duración del episodio — este dato es clave para el médico.
- Llamá a emergencia si dura más de 5 minutos, si se repite, o si es la primera vez.
- Acompañala hasta que reaccione completamente. Suele quedar confundida un rato.
Posición lateral de seguridad
Una vez que termine la convulsión, colocala de lado para que no se ahogue con saliva o vómito. La técnica gira a la persona hacia su lado derecho.
- Extendé el brazo derecho de la persona hacia arriba, por encima de su cabeza.
- Doblá el brazo izquierdo cruzando el pecho, con la mano sobre el hombro derecho.
- Doblá la pierna izquierda, llevando la rodilla hacia arriba con el pie apoyado en el piso.
- Agarrando la pierna y el brazo izquierdo, girá el cuerpo hacia vos. La persona queda apoyada sobre su costado derecho de forma estable.
- Acomodá la cabeza apoyada sobre el brazo derecho, con la cara ligeramente hacia abajo para que drene la saliva.
Fractura o caída fuerte
InmovilizarAnte una caída fuerte, un golpe o una deformidad visible, asumí que puede haber fractura y no muevas a la persona hasta que llegue ayuda.
- No muevas a la persona, sobre todo si se golpeó la cabeza, el cuello o la espalda.
- Mantenela quieta y cómoda, acostada si es posible.
- Inmovilizá la zona afectada con la férula moldeable del botiquín si hay que trasladarla inevitablemente.
- Aplicá frío sobre la zona (nunca hielo directo, envolvelo en un paño).
- Abrigala con una manta para evitar pérdida de calor.
Dolor en el pecho
UrgenteDolor opresivo en el pecho (como "un peso"), que puede irradiar al brazo izquierdo, cuello o mandíbula, a veces con sudoración fría, náuseas o falta de aire. No esperar: llamar a emergencia ya.
- Llamá a emergencia y avisá que hay sospecha de infarto.
- Sentá a la persona en posición cómoda, con la espalda apoyada. No la hagas caminar.
- Aflojale la ropa del cuello y del pecho.
- Si toma medicación cardíaca habitual, ayudala a tomarla.
- Mantenete cerca y atento: si pierde el conocimiento y deja de respirar, iniciá RCP.
RCP — Reanimación cardiopulmonar
Cada segundo cuentaSi la persona no responde y no respira (o respira de forma anormal, "boqueando" o con jadeos espaciados), iniciá reanimación de inmediato. Mientras tanto, pedile a alguien que llame a emergencia y busque el desfibrilador (DEA) — en nuestras instalaciones hay uno disponible.
- Acostala boca arriba sobre una superficie firme y plana (piso, no cama).
- Colocá las manos en el centro del pecho, una sobre la otra, entrelazando los dedos. Brazos estirados, hombros por encima de las manos.
- Comprimí fuerte y rápido: 30 compresiones seguidas, a 5-6 cm de profundidad y un ritmo de 100 a 120 por minuto.
- Dejá que el pecho vuelva completamente a su posición entre cada compresión. La reexpansión es tan importante como la compresión.
- Dar 2 respiraciones boca a boca (ver abajo). Cada respiración dura 1 segundo y tiene que hacer subir el pecho.
- Repetí el ciclo: 30 compresiones + 2 respiraciones, sin interrupciones, hasta que llegue el DEA o la ayuda médica.
- Cuando llegue el DEA, encendelo y seguí las instrucciones por voz del aparato. Es muy intuitivo, incluso alguien sin entrenamiento puede usarlo.
- No te detengas hasta que llegue ayuda médica, la persona reaccione, o no puedas más físicamente. Si sos más de uno, roten cada 2 minutos para no agotarse.
Respiración boca a boca
Lo primero es salvar la vida. Si tenés a mano la máscara o el face shield del botiquín, usalos. Si no, no pierdas tiempo buscando: en una situación de vida o muerte, especialmente con alguien conocido y sin lesiones visibles en la cara, empezá la respiración inmediatamente.
- Incliná la cabeza hacia atrás suavemente, con una mano en la frente y la otra levantando el mentón. Esto abre la vía aérea.
- Tapá la nariz con los dedos para que el aire no se escape.
- Colocá tu boca sobre la suya haciendo sello, o usá el dispositivo de protección si lo tenés a mano.
- Soplá firme durante 1 segundo, mirando que el pecho suba. Si sube, la ventilación está funcionando.
- Separá y dejá salir el aire, luego repetí una segunda respiración.
- Volvé inmediatamente a las compresiones. No te demores más de 10 segundos con las respiraciones.
El desfibrilador externo automático analiza solo el ritmo cardíaco y decide si hay que dar descarga. Nunca dará una descarga inadecuada: si la persona no la necesita, el aparato no la permite. Encendelo (botón azul ON), pegá los parches como muestra el dibujo del propio aparato, y seguí las órdenes por voz. Entre descarga y descarga, seguí con compresiones.